Tipos de grifos

Tipos de grifos

Tanto si vas a montar la grifería de tu cuarto de baño, como si lo vas a hacer en la cocina de tu hogar, o incluso en la de tu restaurante, la elección de estos elementos es esencial, ya que, aunque todos tienen la misma función, que es la de suministrar agua, no todos se van a adaptar a las necesidades de cada entorno, debiendo de elegir entre los mejores tipos de grifos para cada situación.

Grifos para el lavabo

Los primeros grifos de los que quiero hablarte son de los que se encuentran en el lavabo o cuarto de baño de tu casa. La variación que existe es enorme, mezclando desde colores hasta acabados, como el cromado, que le da un aspecto muy brillante, o el mate. Aunque todos pueden parecer favorables para tener en tu lavabo, se recomienda sobre todo aquellos que tengan un acabado cromado, sobre todo porque le da una protección extra contra la cal y otros agentes corrosivos, alargando la vida de estos elementos. El estilo, si tienen una boca redonda o cuadrada, va a venir siempre dada por el gusto de la persona y de la estética de los muebles del baño.

Dentro de estos grifos y según el caño de agua que ofrecen, se pueden clasificar en caño bajo, alto o encastrado, variando la longitud del chorro de agua.

En el cuarto de baño también nos encontraremos los grifos de bidé y los de bañera o ducha. En el primero de los casos suele ser de menor calidad, debido a que su uso es menor, y tiene como particularidad que, en la mayoría de los casos, cuenta con una pieza que se mueve y que ayuda a que el caudal del agua se dirija exactamente hacia donde uno quiere. Cuando hablamos del grifo de bañera, este debe de tener un caudal de grandes dimensiones para poder llenar rápido el baño, aunque si se tiene de ducha, este suele reducirse bastante.

Grifos termostáticos

Según nos cuentan la empresa de Fontaneros AWA, los siguientes grifos son los que más se suelen instalar, ya que dar mayor facilidad de uso y el cliente siempre queda satisfecho con su instalación. Nos referimos a los grifos termostáticos, los cuales nos ayudan tanto a elegir la temperatura en grados, además de elegir la cantidad de caudal de agua que queremos. Este es un método muy eficaz además si lo que se quiere es ahorrar agua o gas, puesto que seleccionarás exactamente la temperatura que deseas, además del propio caudal.

Además de esto, la temperatura permanecerá estable en todo momento, incluso si se llegan a abrir otros grifos en la casa. Igual ocurre con el caudal, ya que conseguirás que este sea totalmente estable y no sufrirás cuando alguien abra un grifo o tire de la cadena.

Cuentan con diferentes sistemas de seguridad, que los hace bastante interesantes, como la posibilidad de calentar el agua más rápidamente, como también un bloqueo en los 38 grados, lo que consigue que el agua se mantenga a una temperatura caliente pero agradable, evitando que los más pequeños de la casa, como los ancianos, corran el riesgo de quemarse con el agua.

Grifos especiales

Vamos a denominar como grifos especiales a aquella grifería que no es habitual encontrársela en una vivienda convencional ni tampoco en algunos de locales o restaurantes, pero que también tienen un hueco en este artículo y que, si se desea, se pueden comprar e instalar en cualquier tipo de vivienda, a pesar de que no son lo más habitual.

Temporizados

Tal y como su nombre indica, los grifos temporizados son aquellos que una vez que has pulsado un botón que facilita el caño del agua, este se cerrará por si solo pasado un tiempo estipulado. Ideal para que no se gaste agua innecesariamente.

Infrarrojos

Estos son bastante modernos y funcionan gracias a una luz infrarroja. Cuando las manos se acercan al grifo, se activa el caudal y cuando ya no las detectan se cierra, ahorrando mucha agua.

Mango extraíble

Aunque suelen comercializarse cada día más, siguen estando en esta categoría, ya que su uso no es tan habitual en las viviendas. Se diferencian porque el caño es extensible, es decir, se puede mover con facilidad como si se tratase de una manguera, con el fin de proyectar el agua donde uno prefiera, ya sea en un cubo o recipiente, o a los platos para fregar.