Cómo construir tu propia sala de cultivo

El autocultivo es una práctica que se está extendiendo y que nosotros recomendamos puesto que es la mejor manera de tener tus propias plantas de marihuana, no solo para el consumo propio, sino también para que puedas conocer las características de las plantas, como se cuidan y se mantienen, algo que hará que sientas mucho más aprecio por ellas y te ayude a conocer sus cualidades y también su extensa cantidad de variedades que existe en el mercado. En esta guía completa queremos que tengas toda la información necesaria para que sepas cómo construir tu propia sala de cultivo en tu casa o en tu jardín.

Elige un espacio adecuado para tu sala de cultivo

A la hora de construir tu sala de cultivo, tienes que tener en cuenta una serie de premisas que son esenciales si no quieres tener problemas con los vecinos o con las autoridades competentes. Esto quiere decir que tu sala de cultivo no podrá estar a la vista de todo el mundo, como por ejemplo una terraza que dé al exterior o que un vecino al asomarse pueda ver lo que tienes cultivado. De la misma manera debes de saber que incluso si se trata de un ático y nadie a tu alrededor tiene posibilidad de verlo, tendrás que guardar la discreción ya que, como se pudo ver hace unos años en La Vuelta ciclista, las cámaras captaron una plantación que se encontraba en el piso superior de una vivienda, lo que conllevo a la inspección por la policía y otros trámites penales.

Por este motivo, para evitar que pueda ocurrirte a ti, tendrás que tener en cuenta estos detalles, evitando de esta manera problemas futuros. Busca una habitación dentro de la casa que tenga buena ventilación pero que las ventanas no den por ejemplo a un patio de vecinos y que una vecina curiosa vea lo que hay dentro de tu casa. En el caso de las plantaciones de marihuana en el exterior, nos recomienda HonorFires que puedas colocar toldos que puedan ser colocados y retirados para que les dé el Sol y que estén en un lugar más protegido de la vista de los curiosos que puedan asomarse por las vallas o murallas de tu vivienda.

Aísla tu sala de cultivo

Otro paso muy importante que debes de dar es el aislar a conciencia tu sala de cultivo interior, sobre todo porque las lámparas producen mucha luz y por lo tanto, pueden ser muy visibles si no se aísla lumínicamente. Para hacer esto puedes colocar a las plantas en el centro de la habitación, cubriéndolas con pantallas o placas que no dejen salir la luz al exterior o que, cuando vayas a entrar en tu sala de cultivo, puedas verlas sin que te moleste la luz, de lo contrario, tendrías que entrar con gafas de Sol porque puede llegar a ser muy molesto si pasar mucho tiempo en su interior.

Dentro del aislamiento, también queremos hablar de que tendrás que crear una sala hermética. Como bien sabrás la marihuana huele bastante y más sobre todo si comienzas a tener unos cogollos de buena calidad y de gran tamaño, algo que también va a conseguir en casos de que tengas muchas plantas en tu sala de cultivo. Por este motivo, si lo que quieres es ahorrarte en disgustos, tendrás que buscar la manera de aislar por completo la habitación o espacio, ya que el olor puede alertar bastante a los vecinos, sobre todo aquellos que tienen la mano muy rápida y darte problemas a la hora de llamar a las autoridades. De la misma manera, crear un ambiente hermético lo que va a conseguir es que puedas proteger tus cultivos de parásitos o de plagas, algo muy habitual en aquellos lugares en los que hay corrientes de aire o se encuentran en el exterior.

Es esencial por otro lado, que a la hora de construir tu propia sala de cultivo, tengas la posibilidad de comprobar las características de las semillas o cogollos que vas a usar para tus cosechas, ya que en la actualidad existen muchos tipos y variedades que te darán un sabor perfecto para el consumo, pero por otro lado están ganando una resistencia enorme para que, con unos cuidados mínimos tengas la posibilidad de obtener material de muy buena calidad.